{"id":319,"date":"2020-07-18T01:18:01","date_gmt":"2020-07-18T01:18:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.hernanrodriguezcastelo.com\/?p=319"},"modified":"2020-08-07T17:52:06","modified_gmt":"2020-08-07T17:52:06","slug":"el-espanol-en-el-nuevo-milenio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.hernanrodriguezcastelo.com\/?p=319","title":{"rendered":"El espa\u00f1ol en el nuevo milenio"},"content":{"rendered":"<p><strong>Conferencia pronunciada\u00a0<em>por Hern\u00e1n Rodr\u00edguez Castelo<\/em>el d\u00eda del idioma espa\u00f1ol, 23 de abril, de 2002, en la sede de la Academia Ecuatoriana.<\/strong><\/p>\n<p>El espa\u00f1ol llega al nuevo milenio como lengua milenaria. Antes de voltear el a\u00f1o 1000 ya dio se\u00f1ales de vida, y, como la vida de una lengua es la de una estructura viva, era ya vida, aunque elemental y ni\u00f1a, completa en sus elementos esenciales. Y pod\u00eda sent\u00edrsela, adem\u00e1s, rica de \u00edmpetu vital.<\/p>\n<p>Cada vez se ofrece m\u00e1s temprano ese momento en que la nueva lengua se asom\u00f3 a un c\u00f3dice -\u00fanica memoria de las lenguas-. Celebr\u00e1bamos en 1978 ese primer milenario de la lengua. Ahora parece que la fecha es anterior. En 1997 dos investigadores de la Universidad de la Rioja -Claudio y Javier Garc\u00eda Turza- dieron en el mismo monasterio de SanMill\u00e1n, donde se hab\u00eda hecho el descubrimiento que dio lugar a las celebraciones milenarias, con un glosario de 200 folios y cerca de cien mil palabras, varias en romance o en lat\u00edn adulterado por el romance. Y este glosario lleva fecha de terminaci\u00f3n: 13 de junio de 964.<\/p>\n<p>Algo m\u00e1s de quinientos a\u00f1os m\u00e1s tarde, esa vida del castellano, ya bullente, vigorosa, con poderes de expansi\u00f3n, fructificada en magn\u00edficos frutos de lenguaje, da el salto a otros niveles de realizaci\u00f3n. El maestro Elio Antonio de Nebrija, en plenitud de conciencia, le hace gram\u00e1tica, y Crist\u00f3bal Col\u00f3n, sin mayor conciencia, le abre una puerta hacia su gran realizaci\u00f3n de futuro, el espa\u00f1ol de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed importa detenernos en cosa que pesar\u00e1 en esta larga mirada hacia el futuro en que esta noche nos empe\u00f1amos, acaso ilusamente. \u00bfQu\u00e9 empe\u00f1o de profetismo humano no ha sido siempre un tanto ilusorio? La reina Isabel, la Cat\u00f3lica, parece haberse mostrado reticente ante la empresa de una gram\u00e1tica del espa\u00f1ol, ella que tantos negocios pragm\u00e1ticos urgentes se tra\u00eda entre manos. Y entonces, aun antes de que el de Nebrija urdiese su respuesta -que la ten\u00eda, por supuesto, largamente meditada-, otro personaje, que se mostr\u00f3 sagaz y visionario, se asoma por estos resquicios de la historia, arrebat\u00e1ndole la palabra. Vale leer lo sucedido en relato del propio Nebrija:<\/p>\n<p><em>El tercero provecho deste mi trabajo puede ser aquel que, cuando en Salamanca di la muestra de aquesta obra a Vuestra Real Majestad, i me pregunt\u00f3 para qu\u00e9 pod\u00eda aprovechar, el\u00a0 mui reverendo padre Obispo de Avila me arrebato la respuesta, i respondiendo por mi dixo: que,\u00a0 despues que Vuestra Alteza metiese debaxo de su yugo muchos pueblos barbaros i naciones de\u00a0 peregrinas lenguas, i con el vencimiento aquellos ternian necessidad de recebir las leies quel\u00a0 \u00a0vencedor pone al vencido i con ellas nuestra lengua, entonces por esta mi Arte podrian venir en\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el conocimiento della, como agora\u00a0 nos otros deprendemos el arte dela gramatica latina para deprender el latin.<\/em><\/p>\n<p>(<strong>Gram\u00e1tica castellana<\/strong> de Antonio de Nebrija, Pr\u00f3logo)<\/p>\n<p>Todo aquello y m\u00e1s lo ten\u00eda condensado Nebrija en f\u00f3rmula lapidaria de insospechadas resonancias -las tuvo, las tiene y las tendr\u00e1 en el nuevo milenio-: \u201cSiempre la lengua fue compa\u00f1era del imperio\u201d.<\/p>\n<p>A las relaciones lengua-imperio hemos de volver si queremos dar consistencia geopol\u00edtica a nuestra visi\u00f3n de futuro.<\/p>\n<p>Pretend\u00eda Nebrija con su Gram\u00e1tica \u201creducir en artificio i raz\u00f3n\u201d una lengua viva, riqu\u00edsima, casi torrencial. Sab\u00edase en el papel de observador sabio y sistem\u00e1tico de un hecho prodigioso que, a pesar de su caudal creciente y del aire de gallarda aventura con que se lo viv\u00eda, ten\u00eda claves que la raz\u00f3n pod\u00eda sorprender y fijar. Otros se daban a seducir la lengua y amarla como si de mujer de innumerables ardides se tratase y hasta a forzarla con la voluptuosidad de tentar l\u00edmites y rebasarlos.<\/p>\n<p>Vengan unas pocas fechas que cimenten esta pista de lanzamiento hacia el futuro que, aunque someramente, estamos afirmando en el pasado.<\/p>\n<p>A mediados de enero de 1605 se pone a la venta una novela que lleva por t\u00edtulo <strong>El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, compuesto por Miguel de Cervantes Saavedra<\/strong>.<\/p>\n<p>1604: aparece la Parte I de las Comedias de Lope de Vega. Hasta 1635, a\u00f1o de la muerte del monstruoso ingenio, aparecer\u00edan XXII tomos, revisados por \u00e9l en persona. \u00a1Qu\u00e9 suma de vida en esos cientos de piezas teatrales!<\/p>\n<p>1543: fray Luis de Granada, ya famos\u00edsimo orador sagrado, obtiene permiso del general de la Orden dominicana para predicar por toda Espa\u00f1a. Y en 1556 aparece su <strong>Gu\u00eda de pecadores<\/strong>: el habla del pueblo para decirlo todo de lo m\u00e1s sencillo a lo m\u00e1s exaltado, con admirables poderes de exactitud y rica saz\u00f3n de sabores.<\/p>\n<p>1557: la madre Teresa de Jes\u00fas, reformadora fuerte, incansable viajera y fundadora de conventos, escribe, en el habla del pueblo de Castilla la Vieja, <strong>El castillo interior o las moradas<\/strong>.<\/p>\n<p>1583: edici\u00f3n salmantina de <strong>De los nombres de Cristo <\/strong>de fray Luis de Le\u00f3n, que ya en 1561 hab\u00eda traducido y comentado, para lectura de Isabel Osorio, monja salmantina, el Libro de Job, iniciando larga serie de admirables traducciones -la traducci\u00f3n de textos de alta escritura es buena prueba de la bondad de una lengua-. Y escrib\u00eda poemas de intensa serenidad y grave pasi\u00f3n contenida, que Quevedo publicar\u00eda en 1637 para oponerlos como dique al furor culterano.<\/p>\n<p>1635: Quevedo escribe <strong>Los sue\u00f1os <\/strong>y <strong>La hora de todos<\/strong>, aut\u00e9nticas cumbres de una prosa espa\u00f1ola de encaprichada riqueza, en que, con palabras de Cejador, hac\u00eda y deshac\u00eda a su antojo, como en propia hacienda, que lo fue suya, el idioma; prosa en que \u201ca pu\u00f1ados brotan &#8230; las maneras de decir m\u00e1s populares y castizas\u201d (Cejador). Y en 1648 publicaba el primer tomo de sus creaciones en verso: <strong>El Parnaso espa\u00f1ol (las Musas)<\/strong>, que hacen de \u00e9l uno de los l\u00edricos m\u00e1s penetrantes y redondos de la literatura universal.<\/p>\n<p>1627: L\u00f3pez de Vicu\u00f1a publica en Madrid las obras de don Luis de G\u00f3ngora y Argote, cuyas <strong>Soledades<\/strong> revolucionan el lenguaje l\u00edrico espa\u00f1ol, abri\u00e9ndole horizontes que de tan altos y hondos necesitar\u00edan siglos para ser vistos con claridad. De <strong>Las soledades<\/strong> circulaban copias manuscritas desde 1613, seguidas por regueros de esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p>Entre 1636 y 1677 aparecen, revisadas por \u00e9l mismo, las cuatro primeras partes del teatro y un tomo de autos sacramentales de don Pedro Calder\u00f3n de la Barca. Desde 1634 las fiestas reales se honraban con una obra del autor de <strong>La vida es sue\u00f1o<\/strong>, <strong>El gran teatro del mundo<\/strong>, <strong>El m\u00e1gico prodigioso <\/strong>y <strong>El alcalde de Zalamea<\/strong>. \u00a1Qu\u00e9 lujo para unas fiestas que, por su destinatario, eran populares!<\/p>\n<p>Fechas as\u00ed, las grandes fechas de esta historia cuyo futuro nos tienta, y acaso nos fascine o intimide. Estos, y bien pudieran ser otros, al menos en algunas obras y empresas pares, los grandes forjadores de esa lengua a la que los gram\u00e1ticos trataban, desde Nebrija, de \u201creduzir en artificio y raz\u00f3n\u201d, para que quienes carec\u00edan de esos poderes geniales y necesitaban formaci\u00f3n y gu\u00eda las tuviesen.<\/p>\n<p>Fue un siglo largo en que el espa\u00f1ol se convirti\u00f3 en una de las lenguas humanas con m\u00e1s poderes para decirlo todo y elevarse a todo y ahondar en todo.<\/p>\n<p>Y este siglo ha de pesar en la historia de lengua que, enraizada en las hablas del pueblo, a extremos tales lleg\u00f3. Y ello hasta en el siglo XXI y los que le sigan, por miopes y ajetreados en bagatelas que se anuncien.<\/p>\n<p>Han de pasar casi dos siglos en esta historia esencial del espa\u00f1ol que abocetamos para hallarnos en otra estaci\u00f3n con visos de decisiva.<\/p>\n<p>El siglo XIX nos ofrece un hecho al parecer simple pero en extremo significativo: los mayores gram\u00e1ticos del espa\u00f1ol est\u00e1n en Am\u00e9rica y escriben obras fundamentales, en alg\u00fan caso monumental. Fundamental la <strong>Gram\u00e1tica de la lengua castellana destinada al uso de los americanos <\/strong>\u00a0que publica Andr\u00e9s Bello en Chile, en 1847; monumental el <strong>Diccionario de construcci\u00f3n y r\u00e9gimen de la lengua castellana <\/strong>de Ruifino Jos\u00e9 Cuervo, cuyo primer tomo ve la luz en Par\u00eds, en 1886.<\/p>\n<p>Frente a esas enormes empresas debidas a gallardas individualidades, en Espa\u00f1a se ha constituido una corporaci\u00f3n que trabajar\u00e1 la Gram\u00e1tica y el Diccionario oficiales de la lengua y piensa que su misi\u00f3n es defender el espa\u00f1ol de Espa\u00f1a, el castellano de Castilla.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica, los mejores escritores -a la cabeza de los cuales estaban Palma, el tradicionista arist\u00f3crata, y Montalvo, el liberal rebelde- eran castizos. Pero otros, tan ilustres como Sarmiento, el argentino, se uafanaban de su habla americana y acariciaban ut\u00f3picos sue\u00f1os de independencia tambi\u00e9n idiom\u00e1tica.<\/p>\n<p>Pero, al margen de tales radicalismos m\u00e1s iconoclastas que realmente constructivos, \u00a1cu\u00e1nto peso de pensamiento y sensibilidad forjadores de usos idiom\u00e1ticos hab\u00eda en Am\u00e9rica! Los esp\u00edritus m\u00e1s alertas de Espa\u00f1a lo sintieron, y Vicente Salv\u00e1, el mayor gram\u00e1tico peninsular del XIX, y la Academia Espa\u00f1ola, en la edici\u00f3n XII de su Diccionario, 1884, comenzaron\u00a0 a atender con seriedad a palabras y giros usados en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>El espa\u00f1ol acab\u00f3 por convertirse en lengua de dos mundos con doble fuente de riqueza y poderes.<\/p>\n<p>A comienzos del XIX se crean Academias de la Lengua en Am\u00e9rica -comenzando por la Colombiana, la Ecuatoriana y la Mexicana, en su orden-, que no son consulados de la lengua peninsular o sucursales de los productos ultramarinos, sino centros de reflexi\u00f3n y trabajo ling\u00fc\u00edstico americano con esa preciosa materia com\u00fan que es la lengua espa\u00f1ola. El trabajo de esos centros americanos de la lengua fue minando posturas peninsulares colonalistas y al fin, en 1925, la XV edici\u00f3n del <strong>Diccionario <\/strong>acad\u00e9mico se abri\u00f3 ya sin recelos ni prejuicios a las hablas americanas.<\/p>\n<p>Mediado el siglo XX damos con otra gran ola de creadores de lengua. Comienza antes del tan celebrado \u201cboom\u201d -nombrecito tan superficial y epis\u00f3dico como todo lo publicitario- y lo arrolla. En 1946 aparece en M\u00e9xico <strong>El se\u00f1or presidente <\/strong>de Miguel Angel Asturias; en 1947, tambi\u00e9n en M\u00e9xico, <strong>Al filo del agua <\/strong>de Agust\u00edn Y\u00e1nez; en 1948, en Buenos Aires, <strong>Adan Buenosayres <\/strong>de Leopoldo Marechal; un a\u00f1o m\u00e1s tarde, <strong>El reino de este mundo <\/strong>de Alejo Carpentier, enM\u00e9xico&#8230; Y obras as\u00ed no han llegado sin antecedentes ilustres. Asistimos a un nuevo gran momento de enriquecimiento de la lengua. Rico metal de nuevas canteras y viejos lujos sacados de fondos inexhaustos de los ba\u00fales castellanos. \u00a1Cu\u00e1nto lujo antiguo exhuma, por mencionar caso ilustre, Leopoldo Lugones para su fastuosa <strong>La guerra gaucha<\/strong> (que es muy temprana: 1905)!<\/p>\n<p>Y el aporte, en otra l\u00ednea, de Borges y Carpentier significa cargar la lengua de contenidos de cultura. De donde el poder de fascinaci\u00f3n de sus prosas en medios refinados de Europa.<\/p>\n<p>Y Espa\u00f1a no se queda atr\u00e1s: de Valle Incl\u00e1n a Cela grandes creadores de lengua parecen recordarnos que, si la gesta americana es m\u00e1s original y poderosa, como lo florecido en tierras v\u00edrgenes y anchos espacios, sus empresas arrancan de m\u00e1s junto a las ra\u00edces milenarias del espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Con panor\u00e1mica tan a vuelo de p\u00e1jaro hemos traspuesto el dintel que separa el milenio de los mil del de los dos mil, y cabe preguntarse por el futuro de esta lengua con historia tan gloriosa y construcci\u00f3n tan rica y sostenida.<\/p>\n<p>Este futuro fue visto en el siglo XIX como una r\u00e9plica de la historia del lat\u00edn: una lengua madre fragmentada en lenguas que, manteniendo su matriz gramatical y buena parete de sus ra\u00edces l\u00e9xicas, eran ya otras a tal punto que hablantes de una dif\u00edcilmente se entend\u00edan con los de otra o, sin m\u00e1s, no se entend\u00edan. Y fueron mentes poderosas las que a profetismo tan sombr\u00edo se acercaron. Bello, en el pr\u00f3logo de su <strong>Gram\u00e1tica<\/strong>, denunciaba el que estigmatizaba como \u201cel mayor mal de todos\u201d:<\/p>\n<p><em>Pero el mayor mal de todos, y el que, si no se ataja, va a privarnos de las inapreciables ventajas de un lenguaje com\u00fan, es la avenida de neologismos de construcci\u00f3n que inunda y enturbia mucha parte de lo que se escribe en Am\u00e9rica, y alterando la estructura del idioma, tiende a <\/em><em>convertirlo en una multitud de dialectos irregulares, liceciosos, b\u00e1rbaros; embriones de idiomas futuros, que durante una larga elaboraci\u00f3n reproducir\u00edan en Am\u00e9rica lo que fue la Europa en el tenebroso per\u00edodode la corrupci\u00f3n del lat\u00edn.<\/em><\/p>\n<p>(<strong>Gram\u00e1tica castellana<\/strong>, Pr\u00f3logo, VII-VIII)<\/p>\n<p>Y Cuervo, al final de carta a don\u00a0 Francisco Soto y Calvo -que este public\u00f3 como pr\u00f3logo a su poema \u201cNastasio\u201d-, le confiaba parecidos temores:<\/p>\n<p><em>Hoy sin dificultad y con deleite leemos las obras de los escritores americanos sobre historia,\u00a0 literatura y filosof\u00eda; pero en llegando a lo familiar y local, necesitamos glosarios. Estamos pues\u00a0 en v\u00edsperas (que en la vida de los pueblos pueden ser bien largas) de quedar separadops, como\u00a0 \u00a0lo quedaron las hijas del Imperio Romano: hora solemne y de honda melancol\u00eda en que se\u00a0 deshace una de las mayores glorias que ha visto el mundo, y que nos obliga a sentir con el poeta: \u201c\u00bfQui\u00e9n no sigue con amor al sol que se oculta?\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>(En <strong>El castellano en Am\u00e9rica<\/strong>, Buenos Aires, 1947, p. 36)<\/p>\n<p>Este temor se super\u00f3. Llegadas las hablas americanas a cierto punto de diversidad, se impuso la unidad. Y esa unidad se fue imponiendo en el siglo XX con tanta mayor fuerza cuanto m\u00e1s se entrelazaban todos esos pa\u00edses con medios de comunicaci\u00f3n que ni el m\u00e1s visionario pod\u00eda haber avisorado en los d\u00edas de Bello y Cuervo. Hasta que en el \u00faltimo tramo del siglo XX la televisi\u00f3n comenz\u00f3 a arrasar hasta con los n\u00facleos de diversidad m\u00e1s rurales y remontados del continente y la pen\u00ednsula.<\/p>\n<p>As\u00ed que se puede anticipar, sin d\u00e1rselas de profeta iluminado, que el proceso del espa\u00f1ol en el pr\u00f3ximo milenio ser\u00e1 de creciente unificaci\u00f3n, y muchas peculiaridades, de querer conserv\u00e1rselas vivas -porque en la literatura y en estudios ling\u00fc\u00edsticos s\u00ed quedar\u00e1n memorias de ellas- habr\u00e1 de hac\u00e9rselo en verdaderas reservaciones. La globalizaci\u00f3n, esa macroameba voraz que lo devora todo, engullir\u00e1 tambi\u00e9n el espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Pero la unidad impuesta por los medios de comunicaci\u00f3n -verdadera tela de ara\u00f1a electr\u00f3nica que nos ha convertido en la aldea global que anunci\u00f3 MacLuhan- es una unidad que se paga a alt\u00edsimo costo.<\/p>\n<p>D\u00e1bamos el Quijote y las prosas de Quevedo como un momento de plenitud en la historia del espa\u00f1ol. Pues bien, en un futuro desolador, que ha comenzado ya, las clases medias y las gentes j\u00f3venes no leen ese espa\u00f1ol simplemente porque no lo entienden.. Han hecho su espa\u00f1ol al pie del televisor, y el espa\u00f1ol que por all\u00ed circula no es el espa\u00f1ol milenario e imperial, sino una suerte de raqu\u00edtica lingua franca, reducida a construcciones elemental\u00edsimas y con l\u00e9xico fam\u00e9lico de unos pocos centenares de palabras.<\/p>\n<p>Esto que lo converso ahora con vosotros lo denunci\u00e9 en el m\u00e1s alto foro de la lengua, el XI Congreso de Academias, tenido en Puebla, M\u00e9xico, en 1998 <a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a> . Y denunci\u00e9 como caso extremo de este dram\u00e1tico empobrecimiento del espa\u00f1ol el del subjuntivo. De la televisi\u00f3n -no la nuestra, la latinoamericana, que nos llega saltando fronteras y achicando distancias-, de ese cine importante que tenemos\u00a0 el privilegio de ver en nuestras casas, as\u00ed sea en un peque\u00f1o pueblo de los Andes, present\u00e9 estas muestras:<\/p>\n<p>\u201cEn caso de que quieres vender\u201d<\/p>\n<p>\u201cMe sent\u00eda como si alguien nos estaba mirando\u201d<\/p>\n<p>\u201cComo si yo era repugnante\u201d<\/p>\n<p>En los tres casos se impon\u00eda el uso del subjuntivo. Esas tres construcciones -de principal y subordinada- no son espa\u00f1ol. Espa\u00f1ol es esto:<\/p>\n<p>\u201cEn caso de que quieras vender\u201d<\/p>\n<p>\u201cMe sent\u00eda como si alguien nos estuviese mirando\u201d<\/p>\n<p>\u201cComo si yo fuera repugnante\u201d<\/p>\n<p>El sistema del verbo en espa\u00f1ol no tiene sino dos modos b\u00e1sicos (el imperativo no se usa en el espa\u00f1ol americano y ni falta que hace): indicativo y subjuntivo. Responden a una cosmovisi\u00f3n: las acciones -todo aquello que el verbo expresa en cualquier lengua- o son reales o no lo son. Las reales sucedieron, suceden o suceder\u00e1n -los tres tiempos b\u00e1sicos-; las no reales son deseadas, temidas, esperadas; de uno u otro modo, hipot\u00e9ticas; se mueven en territorios de subjetividad, manejadas por formas de entender, imaginar\u00a0 o sentir. Y bien, para lo real est\u00e1 el modo indicativo, que no hace sino situar una acci\u00f3n en un registro temporal; para lo no real est\u00e1 el subjuntivo. Acabar con el subjuntivo ser\u00eda, pues, mutilar nuestra cosmovisi\u00f3n en cuanto ella tiene de subjuntivo. Un suicidio cultural.<\/p>\n<p>Ante amenazas de futuro tan sombr\u00edas como esta importa cobrar conciencia de que el futuro puede ser dirigido: sostener, frente a todos los fatalismos, que el hombre es, al menos en parte, se\u00f1or de su futuro.<\/p>\n<p>Y el futuro se puede cambiar en las aulas. All\u00ed est\u00e1 el futuro de los pueblos. Si en todas las aulas de Espa\u00f1a y Am\u00e9rica se aprende a usar y a amar el subjuntivo, puede llegar el d\u00eda en que deficiencias de uso tan torpes y aberrantes como las que acabo de denunciar sean reconocidas y rechazadas universalmente.<\/p>\n<p>Pero si la ni\u00f1ez y juventud puede aprender su lengua en las aulas, el adulto no tiene ya m\u00e1s escuela que la televisi\u00f3n, la radio y, en mucha menor cantidad de usuarios, los medios impresos.<\/p>\n<p>Y entonces se impone concluir que ese futuro de la lengua depende, mucho m\u00e1s que de nosotros, acad\u00e9micos, de los periodistas y los comunicadores.<\/p>\n<p>Soy periodista colegiado y al reflexionar as\u00ed me siento uno m\u00e1s del oficio. Y hay algo penoso que siento que debo decirlo, pero me alivia hallar que lo dice otro periodista, reconocido y acatado por el modo como luce poderes en sus textos, desde vast\u00edsima erudici\u00f3n hasta sutil humor. Daniel Samper hizo tambi\u00e9n unas reflexiones sobre el espa\u00f1ol, en v\u00edsperas de llegar al 2000. La .sexta reflexi\u00f3n se titul\u00f3 \u201cLos enemigos del espa\u00f1ol\u201d y dice as\u00ed:<\/p>\n<p><em>Varios escritores y profesores de filolog\u00eda, entre ellos Gregorio Salvador y Francisco\u00a0 \u00a0 Ayala, han tenido la valent\u00eda de se\u00f1alar las contribuciones de la telenovela en el duro oficio de\u00a0 \u00a0 \u00a0remojar y renovar la lengua peninsular. Otros han preparado la lista de quienes resecan el\u00a0 \u00a0espa\u00f1ol, lo debilitan, lo empobrecen y lo quebrantan.<\/em><\/p>\n<p><em>Los periodistas encabezamos esta lista. Y no falta raz\u00f3n a quienes nos critican. Los medios de comunicaci\u00f3n son el profesor de idiomas de la sociedad de masas, y cada d\u00eda deseducan\u201d m\u00e1s. El l\u00e9xico del periodista parece reducido a su m\u00ednima expresi\u00f3n; los errores\u00a0 \u00a0 gramaticales son pan de cada d\u00eda; y, si alguna vez existi\u00f3, se ha perdido el cari\u00f1o y la preocupaci\u00f3n por el idioma.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>(Diners, Quito, n. 184, 1997, p. 37)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hubo un tiempo en que con el griego -un griego sencillo, la KOINE o lengua com\u00fan, aquella en que se escribieron los Evangelios- se pod\u00eda comerciar desde las costas de Hispania -all\u00ed donde acababa el mundo- hasta las del Asia Menor. Y cualquier erudito o intelectual pod\u00eda conversar\u00a0 con sus colegas en las grandes bibliotecas y centros de cultura, lo mismo en Alejandr\u00eda que en Efeso, en un griego de m\u00e1s quilates.<\/p>\n<p>Surgi\u00f3 despu\u00e9s el Imperio Romano, que impuso su poder militar, sus leyes y costumbres administrativas y su imponente obra p\u00fablica en todo el mundo antiguo, desde el sur de la ind\u00f3mita Britania hasta el herm\u00e9tico Egipto. Y, seg\u00fan la implacable f\u00f3rmula de Nebrija, \u201cla lengua fue compa\u00f1era del imperio\u201d.<\/p>\n<p>El mundo griego sucumbi\u00f3 ante el poder latino. Ante las armas siempre han callado las letras. Pero el griego, por ser lengua de pensamiento, ciencia, arte y cultura, permaneci\u00f3 intacto y domin\u00f3 intelectual y est\u00e9ticamente a los conquistadores latinos a trav\u00e9s de sus m\u00e1s altos intelectuales y artistas. Se estableci\u00f3 entonces una relaci\u00f3n admirable entre la lengua de un pueblo conquistado y la de su conquistador, que se extendi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de un buen par de siglos.<\/p>\n<p>Pero el lat\u00edn acab\u00f3 por dominarlo todo y advino un milenio en que el lat\u00edn fue la lengua oficial y general del mundo. El milenio, ya sabemos, acab\u00f3, en cuanto a esto de las lenguas que nos ocupa hoy, con el fraccionamiento de la lengua madre en sus hijas romances.<\/p>\n<p>El milenio que hemos comenzado ser\u00e1 por largo tiempo dominado por el ingl\u00e9s. De ingl\u00e9s se hace ahora esa KOINE con la que se puede viajar por cualquier parte del mundo y negociar desde Hong Kong hasta Manta, en Ecuador&#8230;.<\/p>\n<p>Oriente rechazar\u00e1 el ingl\u00e9s por razones de oscura raigambre religiosa y cultural. En Occidente se enfrentar\u00e1n a la lengua del imperio las mayores lenguas de cultura, aquellas en que se siga haciendo gran literatura para el mundo -el alem\u00e1n de un Gunther Grass, por ejemplo- y cine de alcance universal -Vajda sigue hablando al mundo en polaco y Kusturica hace resonar con su desbordante riqueza barroca el esloveno en su filmes-. La ciencia y la tecnolog\u00eda, en cambio, hablan ya solo ingl\u00e9s, y todo en el mundo se inventa en ingl\u00e9s y se patenta en ingl\u00e9s, y esto va a seguir largamente.<\/p>\n<p>Pero he aqu\u00ed que el espa\u00f1ol ha mostrado una enorme capacidad para apropiarse de todos esos productos de ciencia y tecnolog\u00eda \u201cmade in USA\u201d y manejarlos sin problema en espa\u00f1ol. Solo ha hecho falta un poco de imaginaci\u00f3n indiom\u00e1tica para buscar en las canteras de la lengua.<\/p>\n<p>Y en sus contactos con la lengua imperial corriente el espa\u00f1ol empieza a anotarse significativas victorias, en el coraz\u00f3n mismo del imperio. El Anuario del Instituto Cervantes 2001, titulado <strong>El espa\u00f1ol en el mundo<\/strong>, nos hace saber que, a las puertas del nuevo milenio, de cuantas lenguas extranjeras conviven con el ingl\u00e9s en Estados Unidos, el espa\u00f1ol es la m\u00e1s hablada, la m\u00e1s o\u00edda por radio y televisi\u00f3n y la m\u00e1s estudiada. 35,3 millons de hisopanos guardan como preciada pertenencia el espa\u00f1ol; es decir, el 12,5 por ciento de la poblaci\u00f3n del enorme pa\u00eds. Y ello explica los m\u00e1s de 300 peri\u00f3dicos hispanos, las 528 emisoras de radio, las grandes cadenas de televisi\u00f3n(Univisi\u00f3n y Telemundo) y los 43 millones de libros en espa\u00f1ol que se compraron en 1997. El imperio, para sus fines de dominio, va a tener que hablar espa\u00f1ol&#8230;<\/p>\n<p>Y, m\u00e1s que al imperio en s\u00ed, hay que atender en esta hora en que se est\u00e1 decidiendo buena parte del nuevo mileno al capitalismo. Cumpliendo de modo inexorable ley establecida por Marx ese capitalismo, sacudidas trabas de cualquier \u00edndole, apunta a los enormes monopolios. Universalizado el capitalismo, no hay poderes que puedan enfrentarse a los de gigantescas transnacionales y otras grandes redes -a veces, obscuras telas de ara\u00f1a- del poder econ\u00f3mico.. Ellas son el poder, sin m\u00e1s. Ante ellas se rinden pa\u00edses enteros, y no solo los de las miserables periferias. \u201c\u00bfQu\u00e9 queda, por ejemplo, de la independencia de B\u00e9lgica?\u201d -se preguntaba un analista internacional, y daba la raz\u00f3n de un no quedar nada de B\u00e9lgica: \u201cY es que sus empresas esenciales ya pasaron a manos extranjeras y, adem\u00e1s, el grueso de su ahorro est\u00e1 colocado precisamente en compa\u00f1\u00edas extranjeras\u201d. El caso, como tantos otros que podr\u00edan a\u00f1adirse, fundamenta la terminante y general formulaci\u00f3n de Alain Touraine: \u201cLa autonom\u00eda del Estado respecto de los centros de decisi\u00f3n econ\u00f3mica se hace m\u00e1s d\u00e9bil en todas partes y con frecuencia desaparece\u201d (En <strong>La sociedad post-industrial<\/strong>, Barcelona, 1969, p. 8). Aquello era tendencia que se impon\u00eda a los esp\u00edritus m\u00e1s alertas. Desde el temprano a\u00f1o en que aquello se escribi\u00f3 -anterior a la edici\u00f3n espa\u00f1ola del libro-\u00a0 la cosa se ha ido agravando.<\/p>\n<p>Y esos poderes transnacionales, de vuelta de sus aventuras mundiales de conquista -en el \u00fanico terreno en que les interesa conquistar: el del dinero- llegan a los mismos Estados Unidos. Del mismo autor del texto sobre B\u00e9lgica, Jacques Attali, a quien debemos un <strong>Diccionario del siglo XXI<\/strong>, es este otro p\u00e1rrafo casi admonitorio<\/p>\n<p>En los Estados Unidos, mientras tanto, \u00bfqu\u00e9 quedar\u00e1 de la independencia pol\u00edtica cuando la grandes empresas del complejo militar, de las telecomunicaciones y de la\u00a0 inform\u00e1tica (Tales como Lockheed, G.T.E. o Microsoft) se vuelvan monopolios absolutos del\u00a0 mercado dom\u00e9stico?<\/p>\n<p>(\u201cEmpresas y punto\u201d. Diners, Quito, n. 202, marzo 1999, p. 22)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed que el poder va a ser en el nuevo milenio, todo lleva a pensar as\u00ed, transnacional capitalista. El derrumbamiento de la URRS y sus socialismos sat\u00e9lites muestra la magnitud de esta arrolladora fuerza nueva. Porque no fueron los Estados Unidos los que acabaron con la potencia sovi\u00e9tica. Los Estados Unidos y sus misiles y su OTAN por d\u00e9cadas nada pudieron hacer como no fuera polarizar el mundo y fortalecer a su rival pol\u00edtico. Fue la seducci\u00f3n del consumo la que acab\u00f3 con esas reservas de austeridad y fortaleza moral que sostienen cualquier socialismo. La Coca Cola pesa m\u00e1s en el mundo que gobierno y poder\u00edo militar\u00a0 de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 les interesa a las transnacionales? Algo muy simple: ganar dinero.Y, para ello, vender. Vender es el gran arte del milenio que ha comenzado.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed, pues, que la suerte del espa\u00f1ol de Cervantes y Quevedo, de Bello y Cuervo, se ha uncido a algo tan fenicio como vender. Para las grandes transnacionales el mundo del espa\u00f1ol no es sino un mercado m\u00e1s. Un mercado en el que no se podr\u00e1 vender sino en espa\u00f1ol. \u00a1Pero qu\u00e9 pobre es el espa\u00f1ol que no se necesita sino para vender!<\/p>\n<p>Resulta, entonces, que tambi\u00e9n por este lado llegamos al mismo sombr\u00edo pron\u00f3stico: el espa\u00f1ol del nuevo milenio se empobrecer\u00e1 lamentablemente.<\/p>\n<p>Pi\u00e9nsese que tambi\u00e9n el libro es objeto de mercado y tambi\u00e9n all\u00ed todo empieza a ser manejado -manipulado- por grandes transnacionales. \u00bfQu\u00e9 espacio quedar\u00e1 para esos libros que realmente enriquecen la lengua y ahondan soberbiamente en esa cosmovisi\u00f3n que es la \u00faltima raz\u00f3n de ser de una lengua?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a>\u00a0\u00a0 El texto de la ponencia a que el autor se refiere se lo hallar\u00e1 tambi\u00e9n en este portal web: <strong>El espa\u00f1ol ante un nuevo milenio. La problem\u00e1tica pendiente<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conferencia pronunciada\u00a0por Hern\u00e1n Rodr\u00edguez Casteloel d\u00eda del idioma espa\u00f1ol, 23 de abril, de 2002, en la sede de la Academia Ecuatoriana. El espa\u00f1ol llega al nuevo milenio como lengua milenaria. 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