{"id":279,"date":"2020-07-18T00:33:56","date_gmt":"2020-07-18T00:33:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.hernanrodriguezcastelo.com\/?p=279"},"modified":"2020-07-18T00:48:39","modified_gmt":"2020-07-18T00:48:39","slug":"cobo-el-escultor-y-sus-ultimas-busquedas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.hernanrodriguezcastelo.com\/?p=279","title":{"rendered":"Cobo, el escultor y sus \u00faltimas b\u00fasquedas"},"content":{"rendered":"<p>Alangas\u00ed, en el Valle de los Chillos, 18 de febrero de 2007<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-thumbnail wp-image-280 alignleft\" src=\"https:\/\/www.hernanrodriguezcastelo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Jesus-Cobo-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/p>\n<p>Jes\u00fas Cobo, como todos los escultores de raza, ama los materiales. Busca conocerlos hasta sus secretos de naturaleza, los solicita y requiere, dialoga con ellos. Y, aunque en per\u00edodos pasa de un material a otro, no se olvida del que qued\u00f3 atr\u00e1s.<\/p>\n<p>COMENZO CON LA MADERA<\/p>\n<p>Sus comienzos de escultor fueron con la madera, y en su muestra \u00faltima -la que este texto comenta-, hay dos piezas que recuperan el amor a ese material y las sabidur\u00edas de oficio logradas cuando trabajaba la madera. Las dos recuerdan lo noble del material y esas morbideces casi org\u00e1nicas que solo en la madera se consiguen.<\/p>\n<p>La madera, de por s\u00ed, evoca la puerta humilde -los portones buscan el hierro-, el mueble trabajado artesanalmente -para el trabajo en serie est\u00e1 el pl\u00e1stico-, lo dom\u00e9stico, en suma. Pero, tambi\u00e9n, el \u00e1rbol con toda la riqueza y hasta monumentalidad de la naturaleza arb\u00f3rea. Y elaboraciones y construcciones humanas que recogen verticalidad y ritmos del \u00e1rbol, en los mejores casos con vuelo y br\u00edo. Que son los retablos de nuestros templos barrocos, con sus encaprichados columnarios, estupendas tallas en madera.<\/p>\n<p>En una pieza de la muestra est\u00e1 la madera, y, \u00fanica, se nos antoja una suerte de recuerdo de la hora en que fue el material preferido, y de homenaje a sus poderes expresivos y pl\u00e1sticos. Sugestivo desde el nombre: \u201cTemplo\u201d: la madera con sugesti\u00f3n de puerta, de dintel en arco y del espacio hacia el que puerta y arco se abren. Y ese \u201ctemplo\u201d sugerido acoge una forma escult\u00f3rica de hierro y lava volc\u00e1nica con alusi\u00f3n polis\u00e9mica a cruz y levitaci\u00f3n, resurrecci\u00f3n acaso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>FUE DESPUES LA PIEDRA<\/p>\n<p>Vino despu\u00e9s la piedra. Comenz\u00f3 por la piedra de apariencia m\u00e1s rica y m\u00e1s noble tradici\u00f3n escult\u00f3rica: el m\u00e1rmol.<\/p>\n<p>Cobo se hab\u00eda familiarizado con el m\u00e1rmol en las casi m\u00edticas canteras de Carrara. M\u00e1rmoles blancos, m\u00e1rmoles casi transl\u00facidos, veteados, negros.<\/p>\n<p>No pudo dar en el Ecuador con bloques ni tan grandes ni interiormente tan enteros como los que all\u00e1 estaban hasta a\u00a0 disposici\u00f3n de quien quisiese llev\u00e1rselos -por ac\u00e1 la extracci\u00f3n del m\u00e1rmol era b\u00e1rbara-. Pero, superadas las limitaciones, hizo piezas magn\u00edficas, que un\u00edan a su s\u00f3lida calidad escult\u00f3rica condici\u00f3n de objeto bello: as\u00ed una serie de torsos de segura estilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y con el m\u00e1rmol asumi\u00f3 el primero de los grandes retos de su tarea de escultor: con el duro material evocar monta\u00f1as, con su aire, sus nubes, sus grandes espacios. Sent\u00edase seguramente en deuda con el paisaje heroico del pueblo natal, ese Chunchi colgado en la ladera de \u00e1spera monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Super\u00f3 estupendamente el reto y en esas piezas marm\u00f3reas se sinti\u00f3 el aire enrarecido de la monta\u00f1a, vientos arrastrando nubes por sobre grandes abismos, cumbres desoladas&#8230;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, bastante despu\u00e9s, vendr\u00eda otro reto: el agua. Puso a dialogar el m\u00e1rmol con el agua; dio al m\u00e1rmol la fluidez del agua que corre cobre cauces rocosos; convirti\u00f3 al m\u00e1rmol en cascada, en charco, en lago, en arrecife sobre la bah\u00eda. Todo pl\u00e1stico, con modos de evocaci\u00f3n y significaci\u00f3n art\u00edsticos; nada simplemente descriptivo. El di\u00e1logo, lo mismo cuando fue tenso que cuando fue sutil, fue de esencialidades.<\/p>\n<p>Y nunca abandonar\u00eda por completo el m\u00e1rmol. En su \u00faltima muestra anterior a la presente har\u00eda escult\u00f3ricamente obras del g\u00e9nero\u00a0 de los bodegones: muy estilizados, m\u00e1s elusivos que alusivos del cl\u00e1sico bodeg\u00f3n. Y el protagonista fue el m\u00e1rmol negro brillante, blanco y blanco veteado de ocres, negro de rico jaspeado, verde con sugesti\u00f3n de texturas. Pero para entonces (2001), trabajaba ya el metal, y combin\u00f3 con libertad y seguro instinto visual los elementos marm\u00f3reos con met\u00e1licos: hierro y acero inoxidable, y aun con otras piedras.<\/p>\n<p>Una obra de la muestra actual entronca con\u00a0 esa \u00faltima empresa con el m\u00e1rmol. Desde el nombre: \u201cBodeg\u00f3n\u201d. Pero tiene partes de hierro y resina. Y la calidad de la pieza estriba en la tensi\u00f3n entre el m\u00e1rmol y esos otros materiales, m\u00e1s maleables, menos fastuosos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ESAS PIEDRAS DE SEVERA DUREZA<\/p>\n<p>Tan ricas y bellas como el m\u00e1rmol, pero con una belleza diferente, se le ofrecieron al escultor ciertas piedras andinas, como la serpentina o el granito.<\/p>\n<p>Eran piedras de una belleza m\u00e1s profunda, en sus verdes con vetas interiores y sus extra\u00f1os jaspeados. Y eran piedras de severa dureza, que la tornaba casi herm\u00e9ticas. Para romper ese hermetismo y sacar la forma que al artista sent\u00eda latir en ese interior andino debi\u00f3 a veces romper varios diamantes.<\/p>\n<p>A medida de lo arduo del tallar fue la grandeza de las m\u00e1s logradas de esas obras. Como una hecha de dos piezas alargadas como grandes hojas que dejaban entre ellas un seno c\u00e1lido. Yo la he llamado siempre \u201cCutul\u201d porque siento en ese interior vac\u00edo la dorada mazorca que las hojas del cutul protegen. Es un canto hier\u00e1tico al ma\u00edz, que fue, desde tiempos inmemoriales, la vida de este valle en que el escultor y yo vivimos, y deber\u00eda ser su signo y s\u00edmbolo mayor.<\/p>\n<p>Y trabajar\u00eda otras piedras. Hasta la que domina la presente muestra y por ello requerir\u00e1 nuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EL METAL PARA LA GRAFIA Y EL SIGNO<\/p>\n<p>Sin abandonar la piedra Cobo se dio a trabajar el metal. Tensiones entre la piedra -como elemento de naturaleza- y el metal -producto de tecnolog\u00eda e industria- le fueron significante de las tensiones de que est\u00e1 hecha la ciudad contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Fue una de sus muestras importantes,\u201dUrbano\u201d. Piezas en que geometriz\u00f3 la piedra y construy\u00f3 con bloques p\u00e9treos la verticalidad fr\u00eda que domina en la ciudad contempor\u00e1nea. Separ\u00f3 esos cubos p\u00e9treos con planchas azules o rojas de aluminio,y alguna vez turb\u00f3 la r\u00edgida verticalidad con largo corte curvo.<\/p>\n<p>Pero\u00a0 otras piedras, de mayor belleza natural, se resistieron a composiciones de tal rigidez geom\u00e9trica e impusieron organicidad formal y riqueza volum\u00e9trica y, aun manteniendo cierto geometrismo vertical, las obras cobraron complejos valores escult\u00f3ricos. Y el hierro coloreado se sum\u00f3 al juego.<\/p>\n<p>Importa recordar que para el artista \u201curbano\u201d fue tambi\u00e9n el retorcido y voluptuoso barroco quite\u00f1o. Y para ello se sirvi\u00f3 del metal. En aluminio fundido hizo una versi\u00f3n casi abstracta de la Virgen de Legarda. Y recuper\u00f3 ermitas y retablos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LA SEDUCCION DE LA LAVA VOLCANICA<\/p>\n<p>Y as\u00ed llegamos a la muestra que tenemos ante nosotros. Ha seguido el artista trabajando la piedra. No ha abandonado el m\u00e1rmol en que ha logrado tanta obra bella. Pero ahora es otra la piedra que lo seduce: la dura lava volc\u00e1nica. Con su color gris obscuro y leves sugestiones de texturas crom\u00e1ticas profundas. La ha obscurecido -con bet\u00fan- para lograr un gris casi negro, severo, que en varias obras pondr\u00e1 a contrastar, audazmente, con metales coloreados de brillantes primarios.<\/p>\n<p>Y la calidad del material y su austera condici\u00f3n crom\u00e1tica ha buscado realizarse en una construcci\u00f3n de severo cromatismo que ha roto la elementalidad del bloque abriendo un espacio que aloja un bloque menor apoyado sobre un elemento de metal de rojo vivo y sujetada por arriba por otro tambi\u00e9n rojo (\u201cConstrucci\u00f3n\u201d).<\/p>\n<p>En otra pieza verticalidad y constructivismo geom\u00e9trico se enriquecen con cortes tambi\u00e9n rectil\u00edneos, uno de los cuales aloja peque\u00f1o cubo sostenido en vilo por varillas de acero (\u201cComposici\u00f3n vertical\u201d).<\/p>\n<p>Y en otra, de menor hieratismo y mayor refinamiento, se incribe el bloque cuadrangular de lava volc\u00e1nica en marco rojo, tambi\u00e9n geom\u00e9trico, de resina, coronado por otro peque\u00f1o bloque de piedra. Y el conjunto se sustenta sobre hierro. Hay la sugesti\u00f3n de sintagmas de alg\u00fan elemental\u00edsimo mensaje (\u201cSignos\u201d).<\/p>\n<p>M\u00e1s directo ese mensaje en \u201cPareja\u201d, en que los dos bloques rectil\u00edneos paralelos se unen de variados modos: por el juego de varillas de acero, por un peque\u00f1o bloque transversal, por trazo cuadrangular bemell\u00f3n evocador lo mismo de ruptura -se rompe por la separaci\u00f3n entre los bloques verticales- que de uni\u00f3n -se ofrece como una continuidad en trance de reunirse.<\/p>\n<p>En la misma \u201cpo\u00e9tica\u201d de juego de bloques inscrito en marco de color est\u00e1 \u201cPuerta del sol\u201d, con elementos p\u00e9treos dentro de marco verde turquesa de resina.<\/p>\n<p>Halla el artista que estas formas de austero geometrismo emparentan con hier\u00e1ticas construcciones de nuestras culturas ancestrales y subraya esa vecindad a la vez que les da expresi\u00f3n contempor\u00e1nea en un \u201cIngapirca\u201d de sutil alusi\u00f3n arquitect\u00f3nica, en que el elemento de naranja obscuro inserto en el bloque verde turquesa de resina tiene aire de la ventana trapezoidal de las edificaciones incas.<\/p>\n<p>\u201cTiahuanaco\u201d conjuga todas estas formas expresivas de lo ancestral en hermosa pieza m\u00e1s elusiva que alusiva; una vez m\u00e1s la piedra encerrada en un marco, este de color vivo; la piedra en dos bloques soldados como piedras de alguna monumental y fastuosa edificaci\u00f3n. M\u00e1s que la estilizaci\u00f3n del motivo arquitect\u00f3nico ilustre se busca una apertura a los sentidos m\u00edticos y m\u00e1gicos de la puerta tiahuanaco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NUEVAS INQUIETUDES<\/p>\n<p>Otras formas testimonian nuevas inquietudes. El esquema vertical\u00a0 b\u00e1sico se enriquece con juegos imaginativos de sutil o penetrante carga semi\u00f3tica.<\/p>\n<p>\u201cDanzante\u201d no ha perdido hieratismo, pero ha cobrado algo de l\u00fadico, lo mismo en la alusi\u00f3n a la figura del danzante que en el contraste crom\u00e1tico entre el rojo fulgurante y las cuadr\u00edculas de azul.<\/p>\n<p>Y la reducci\u00f3n del motivo a los elemental\u00edsimos bloques de lava volc\u00e1nica y resina, m\u00e1s alg\u00fan extra\u00f1o toque de naranja, convierte a \u201cArbol\u201d\u00a0 en signo de sentidos no por simples menos hondos.<\/p>\n<p>\u201cEstela\u201d transforma en signo art\u00edstico de fina estilizaci\u00f3n y abierta polisemia la \u201cestela\u201d de viejas culturas, con el elemento met\u00e1lico lujoso de color y austero de dise\u00f1o adscrito a la columna.<\/p>\n<p>Dir\u00edase que esta l\u00ednea de b\u00fasqueda de formas y sentidos culmina, en momento de especial plenitud s\u00edgnica, en \u201cCosmos\u201d, en que\u00a0 los dos agudos tri\u00e1ngulos de acero unidos o separados por el trazo p\u00e9treo horizontal ponen en tenso di\u00e1logo las dos formas de lava volc\u00e1nica con algo de suelo y cielo, de cimiento y arco, de asiento y techo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LLEGAN CON LA CURVA<\/p>\n<p>Con el trazo curvil\u00edneo y la ruptura de la austera verticalidad se da un nuevo bullir de formas, con recuperaciones de antiguas empresas formales, desde donde se detuvieron, e innovaciones.<\/p>\n<p>\u201cSimbiosis\u201d lo hace con tres elementos: la media luna de lava volc\u00e1nica, que alude a las sillas ceremoniales mante\u00f1as, y dos formas met\u00e1licas que, con sus contornos redondeados, dibujan una nave -con algo de org\u00e1nico, sensual- y su vela triangular. El rojo de la nave y el azul acerado de la vela intensifican el juego de las formas.<\/p>\n<p>\u201cOrg\u00e1nico\u201d ha vuelto al m\u00e1rmol, para algo como un c\u00e1liz blanco que acoge una negra flor de trazo geom\u00e9trico suavizado por la sinuosidad de los perfiles.<\/p>\n<p>Y en \u201cInti\u201d, el sol rojo de plancha met\u00e1lica, con rasgados que dinamizan la forma circular plana corta la piedra de gris blanquecino, que se convierte en horizonte, tierra.<\/p>\n<p>Por fin, un \u201cBodeg\u00f3n\u201d retoma esta hora de juegos formales, aportando al motivo el nuevo hieratismo y tensiones s\u00edgnicas.<\/p>\n<p>Pero el sinuoso trazo curvil\u00edneo se extiende tambi\u00e9n a la verticalidad. Para dar forma a esas verticalidades de naturaleza, que nunca son geom\u00e9tricas y tienen la belleza sensual y viva de lo org\u00e1nico.<\/p>\n<p>\u201cNatura\u201d es una hoja de elemental\u00edsimo trazo met\u00e1lico vertical en sensual amarillo \u00a0y se completa la alusi\u00f3n vegetal con una suerte de fruto de lava obscura elevado sobre alto tallo met\u00e1lico.<\/p>\n<p>Y un nuevo \u201cBodeg\u00f3n\u201d ha puesto dos elementos del bodeg\u00f3n escult\u00f3rico -el cl\u00e1sico gajo de sand\u00eda y una suerte de fruta oblonga- sobre larga columna de piedra.<\/p>\n<p>\u201cFlama\u201d vuelve al hermoso tema del \u00e1rbol, y la columna cobra la voluptuosidad del troco vivo. Arriba un follaje geometrizado, en rojos -por donde lo de \u201cflama\u201d- se recoge en un sobrio marco de madera y lo desborda.<\/p>\n<p>Y estos caprichos formales se extreman en una \u201cComposici\u00f3n con luna\u201d en que el largo y gr\u00e1cil tallo de piedra obscura sustenta una fina luna azul apenas creciente, recept\u00e1culo de dos formas marm\u00f3reas contrastadas en color -negro y blanco- y trazo -lo agudo y lo esf\u00e9rico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EN PROCURA DEL ESPACIO<\/p>\n<p>Hay en la muestra una obra que nos pone ante un nuevo territorio de sondeos y b\u00fasquedas.<\/p>\n<p>En un marco cuadrangular rojo de hierro, de lados significativamente anchos y s\u00f3lidos, est\u00e1n inscritas dos formas. Una redonda, mayor, con apenas una muesca vaciada en el borde m\u00e1s cercano al centro, y otra, bastante menor, aguda, c\u00f3nica, que cae sobre la breve oquedad de la mayor. Los dos elementos, de rica talla en m\u00e1rmol negro. Y el resto, el espacio. Que supera la condici\u00f3n de \u201cfondo\u201d para los dos elementos s\u00f3lidos; que no es un simple \u201cen donde\u201d, y cobra presencia de elemento escult\u00f3rico al que el enmarcamiento ha puesto a dialogar con las formas obscuras. Y ese elemento es puro espacio, transparencia abierta hacia lo que pueda verse m\u00e1s all\u00e1 de la composici\u00f3n. El nombre que el escultor ha dado a su pieza nos conduce a su intenci\u00f3n, a su propuesta nueva: \u201cEspacios significantes\u201d.<\/p>\n<p>Y en \u201cVentana\u201d igual sondeo y b\u00fasqueda: dos hojas -m\u00e1rmol verde- se besan en su agudos v\u00e9rtices, creando tensi\u00f3n din\u00e1mica.Y el marco de la ventana que las encierra por arriba y por abajo, construye un espacio; espacio que es aire, transparencia. Otra vez \u201cespacio significante\u201d.<\/p>\n<p>La escultura contempor\u00e1nea se ha movido entre la solidez volum\u00e9trica -que arranca del sabio minimalismo del genial Brancusi- y b\u00fasquedas para conjugar ese volumen -que se ofrec\u00eda como elemento esencial de lo escult\u00f3rico- con espacio y vac\u00edo. As\u00ed las \u201cFormas \u00fanicas de la continuidad en el espacio\u201d que hizo Boccioni en 1913 o el \u201cGran caballo\u201d que un a\u00f1o m\u00e1s tarde Raymond Duchamp-Villon hizo saltar al espacio exterior a la madera. Casi una d\u00e9cada m\u00e1s tarde Alexander Rodschenko encerr\u00f3 espacio entre los din\u00e1micos trazos circulares de su \u201cConstrucci\u00f3n suspendida\u201d y adelant\u00f3 esa l\u00ednea de b\u00fasquedas espaciales Naum Gabo en el cristal de su \u201cConstrucci\u00f3n en el espacioexander Calder puso a juguetear en el espacio sus m\u00f3viles, a veces tan leves y tan traspasados de aire de naturaleza como \u201cCinco ramas con 1000 hojas\u201d. Y, ya en los sesentas,\u00a0 Sol LeWitt encerr\u00f3 espacio vac\u00edo entre los lados de su \u201cCubo\u201d. Todos, al nombrar sus obras, privilegiaron lo s\u00f3lido o el continente del espacio: formas, construcci\u00f3n, ramas, cubo. Y ahora un inquieto escultor ecuatoriano anuncia el espacio como significante.<\/p>\n<p>Es un primer paso hacia un territorio inc\u00f3gnito. Como todo primer paso en b\u00fasquedas art\u00edsticas exigir\u00e1 radicales precisiones en el qu\u00e9 y el c\u00f3mo. La lucidez de la propuesta inicial parece prometer sustancioso bot\u00edn. Hay que seguir de cerca al iluminado explorador.<\/p>\n<p>Y entretanto esta muestra con sus experimentaciones audaces -como la de la incorporaci\u00f3n del metal coloreado en sus piezas de piedra-, sus tensiones formales con sugestivos efectos est\u00e9ticos y s\u00edgnicos y su f\u00e9rvida b\u00fasqueda de significantes -con la lucidez que ha dado al intelectual contempor\u00e1neo la semi\u00f3tica- nos confirman en una apreciaci\u00f3n que se ha sostenido firme por largo trecho: Jes\u00fas Cobo es escultor, es escultor de sensibilidad contempor\u00e1nea y escultor que afirma sus experimentos y b\u00fasquedas en un seguro oficio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alangas\u00ed, en el Valle de los Chillos, 18 de febrero de 2007 Jes\u00fas Cobo, como todos los escultores de raza, ama los materiales. Busca conocerlos hasta sus secretos de naturaleza, los solicita y requiere, dialoga con ellos. 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