Hernán Rodríguez Castelo

Escritor, crítico literario y crítico de arte

 


 

Columna quincenal de idioma y estilo:

Instituciones a las que pertenece 

Academia Ecuatoriana de la Lengua, desde 1971

Real Academia Española de la Lengua, Miembro Correspondiente desde 1975

Academia Nacional de Historia, desde 1990

Academia Paraguaya de la Lengua. Miembro Correspondiente desde 1998

Academia Estadounidense de la Lengua Española, 2000. Miembro correspondiente desde 2000

Real Academia Española de la Historia, Miembro Correspondiente desde 2006

Academia Ecuatoriana de Historia Militar, Miembro Fundador. 2009

Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”

Sociedad Ecuatoriana de Escritores (SEDE) (Socio fundador)

Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)

Vínculos de interés

Academia Nacional de Historia de Ecuador

Real Academia de la Historia

Casa de la Cultura Ecuatoriana

Comentarios

"¿Qué haremos con esta plaga de los "puristas" que nos ha atacado querido G. H. Mata?  Yo amo a los defensores del idioma a lo grande, querido amigo, a lo Andrés Bello, a lo Rufino José Cuervo, y en lo contemporáneo, a lo Angel Rosemblat, que nos da la imagen de los pueblos y el carácter de las gentes, a través de los vocablos vernáculos, de los modismos regionales.  Y entre nosotros, a lo Humberto Toscano o Hernán Rodríguez Castelo"

Benjamín Carrión

G. H. Mata, el comprendedor apasionado.

Quito, octubre de 1966

 

Desde París

Buenas noches, felicitándoles por la bibliografía del señor Hernán Rodríguez Castelo, quería presentarme me llamo Marcelo Suntasi y vivo en Paris (Francia).

Este mensaje esta dirigido para la persona que aprecio mucho, que he leído ya algunos de sus cuentos cuando estuve pequeño y ahora estoy empezando a leerlos de nuevo compartiendo con mis hijos.

Un saludo a la distancia

Marcelo Suntasi

9 de mayo del 2010


 

Tarjetas amarillas por lenguaje

 

Allá en la segunda mitad de la década de los setenta y en la del ochenta Hernán Rodríguez Castelo mantenía en el diario “El Tiempo” la columna “Idioma y estilo” y en ella abrió lo que se llamó LA CÁRCEL DE PAPEL.

Ahora, en este medio acorde con los nuevos tiempos, esta página web inaugura algo parecido. Bueno, no es una cárcel, porque parece que ahora no se encarcela a nadie y las gentes empiezan por todos lados a tomarse la justicia por sus manos. Y, como el mundial de fútbol, medios de comunicación del planeta mediante, a todos (aun a los que desde hace muchos años disfrutamos  del fútbol-fútbol sin hacer caso de fanfarrias mediáticas) nos ha futbolizado, mejor se va a recurrir a las tarjetas: amarilla: advertencia; dos amarillas o roja directa: expulsión del campo de juego.

Y hay quien se ha hecho merecedor a la primera tarjeta amarilla del partido.

 

Tarjeta amarilla para un periodista de “El Universo” 

Interesantísima la edición del diario “El Universo” de 16 de julio. En especial el magnífico artículo de Jorge Alvear Macías que pone en la picota el español de quienes urdieron esa Ley Mordaza –a tono con el estilo dominante en ese enorme, aberrante y tramposo (y trampeado) mamotreto que, al decir de un editorialista de “El Comercio”, algún humorista llamó “Constitución”-, y el editorial “Ley mordaza”, reproducido de “El País” de Montevideo, que es el que con más rigor ha denunciado las trampas contra la libertad de expresión que encierra esa desdichada ley.

No menos interesante la cobertura que ese diario ha dado a la visita e informe del relator de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales y otras anomalías de nuestra aplicación de justicia, Philip Aiston, entrevista incluida.

Y en la entrevista está el caso por el que sacamos tarjeta amarilla:

Este el lugar sancionado: 

Existen distintas situaciones, están las pandillas, están los usureros, están las vendetas entre distintos grupos de delincuentes; lo que pasa es  que si ellos saben que las posibilidades de que los agarren son muy bajas, es como si dijera bueno porqué no lo vamos a hacer… 

Y allí está el gazapo: mal ese “porqué”

Lo correcto: “por qué”

Que no se trató de un mero “lapsus” lo prueba que el mismo mal uso se repite párrafos adelante:

 Hay todo un número de casos que la Comisión de la Verdad no tomó y no incluyó dentro de sus informes, entre esos el famoso caso de la Custodia y yo no sé porqué no lo hicieron… 

Mal ese “porqué”. Debió ser “por qué”. 

LOS CASOS DE PORQUE, PORQUÉ, POR QUÉ Y POR QUE –

En español manejamos cuatro casos muy diferentes y bien diferenciados de esta combinación entre un “por” y un “que”: 

1: porque: conjunción causal:

“suspendo la sesión porque estamos cansados”. 

2: porqué: sustantivo. (Por eso se usa con artículo y también en plural): 

“no entiendo el porqué de ese voto a favor de la ley”

“no alcanzaba a comprender los porqués de tanta arbitrariedad”

3: por qué: preposición “por” y “qué” pronombre o adjetivo interrogativo o admirativo. Se usa para preguntar (que era el caso del periodista amonestado):

 

“Te pregunto: ¿Por qué lo ha hecho?”

“Yo no sé por qué no lo hicieron”

4: por que: preposición “por” y “que”, conjunción subordinante que introduce una oración: 

“Llegan incluso ansiosos por que nos lo creamos”

(Ejemplo tomado del diario madrileño “El País”, que trae el Diccionario panhispánico de dudas, editado hace poco por la Real Academia Española) 

            Y hasta la próxima tarjeta amarilla. Confiamos en que no habrá que sacar roja al periodista amonestado. 

 


Contactos y correspondencia

Av. NNUU 120 y Amazonas, torre C del CCNU. Piso 12 Telf. 593 2 2257452 Quito-Ecuador

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