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Hernán Rodríguez Castelo
Quito, 1 de junio de 1933
Historiador de la literatura ecuatoriana, escritor de literatura
infantil y juvenil, periodista, ensayista, crítico de arte, promotor de
la cultura y lingüista.
Títulos académicos
Baccalaureatus
en Teología y estudios de licenciatura y doctorado en Teología.
Universidad de Comillas, España 1965.
Licenciatura en Filosofía. Universidad Católica del Ecuador. (7 marzo
1959).
Licenciatura en Humanidades Clásicas. Universidad Católica del Ecuador,
2 octubre 1956.
Diploma por el curso “Evolución del pensamiento científico”, Universidad
Central del Ecuador, 14 septiembre 1950.
Instituciones a las que pertenece
Academia Ecuatoriana de la Lengua, desde 1971
Real Academia Española de la Lengua, Miembro Correspondiente desde 1975
Academia Nacional de Historia, desde 1990
Academia Paraguaya de la Lengua. Miembro Correspondiente desde 1998
Academia Estadounidense de la Lengua Española, 2000. Miembro
correspondiente desde 2000
Real Academia Española de la Historia, Miembro Correspondiente desde
2006
Academia de Historia Militar del Ecuador desde 2009
Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”
Sociedad Ecuatoriana de Escritores (SEDE) (Socio fundador)
Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)
Algunas distinciones
−
Candidato al Premio Miguel de Cervantes 2008, máximo
reconocimiento a la labor creadora de escritores españoles e
hispanoamericanos cuya obra haya contribuido a enriquecer de forma
notable el patrimonio literario en lengua española.
−
Candidato de Ecuador al Premio Príncipe de Asturias 2007.
−
Condecoración “Aurelio Espinosa Pólit” otorgada por el Concejo
Metropolitano de Quito, para distinguir una trayectoria de “ensayista,
lingüista, crítico literario y de arte, personaje que reúne todas las
características del humanista clásico”, 2003
−
Candidato ecuatoriano al premio Juan Rulfo, 1993.
−
Candidato ecuatoriano al premio Príncipe de Asturias, 1992.
−
Primer Premio en el concurso de los 125 años del colegio “San Gabriel”
con su obra Diarios del San Gabriel (1988).
−
Diploma del Centenario de la Academia Ecuatoriana por la labor cumplida
a través de su columna “Idioma y Estilo” (1975).
−
Única Medalla de Oro del Año Internacional del Libro, en Ecuador, por el
“decisivo aporte a la difusión del Libro y la cultura” de “Clásicos
Ariel” (1973).
−
Condecoración al Mérito Educativo de Primera Clase por haber culminado
la publicación de los cien volúmenes de la Biblioteca de Autores
Ecuatorianos de Clásicos Ariel (1973).
−
Condecoración española de la Orden del Mérito Civil por sus
trabajos en defensa de la lengua. (1970).
Actividades profesionales
Ha iniciado la mayor empresa de estudio de la historia de la literatura
ecuatoriana: Historia General y Crítica de la Literatura Ecuatoriana.
De este trabajo, el de mayor aliento que se haya propuesto nadie en la
literatura ecuatoriana y uno de los mayores de Latinoamérica, han
surgido ya algunos volúmenes.
En el campo del arte y la crítica, ha registrado las actividades de los
artistas plásticos durante los últimos 40 años, creadores a los que ha
acompañado y asesorado; y ha recopilado en dos diccionarios la plástica
del Ecuador del siglo XX.
Más de una generación de ecuatorianos ha crecido con el Grillito del
Trigal, el Fantasmita de las Gafas Verdes o Caperucito Azul, obras de
literatura infantil que le han merecido el valioso reconocimiento de los
más jóvenes lectores del país. Tres sus libros para niños han sido
reconocidos por los “White Ravens” como obras de interés mundial.
En el transcurso de su carrera profesional ha desempeñado actividades
como docente en temas de literatura, lingüística, periodismo, literatura
infantil y juvenil, arte y apreciación crítica
Ha brindado asesoramiento en el país y en el extranjero, sobre
educación, cultura y lenguaje. Ha sido jurado de diversos certámenes de
arte y literatura nacionales e internacionales.
A la fecha ha escrito ya 110 libros, entre los cuales se cuentan sus dos
últimos editados digitalmente, en su página web: Un siglo de libros
http://hernanrodriguezcastelo.com/1.xx.htm y El rey de la montaña,
cuyos primeros capítulos están en línea
http://hernanrodriguezcastelo.com/libro_rey.htm.
Adjunta a la presente se encuentra la lista de las obras, ordenadas
desde la de más reciente aparición.
Apreciaciones
críticas sobre su creación
“Hemán Rodríguez Castelo es, en la actualidad, el talento crítico de
mayor lucidez en el Ecuador”: Hugo Darquea, Señales del Sur.
Cuenca, Municipalidad, 1970.
“El crítico mayor de nuestra contemporaneidad”: Rodolfo Pérez Pimentel:
Diccionario Biográfico del Ecuador. Tomo V. Guayaquil,
Universidad de Guayaquil, 1988.
“Lo leemos los mayores y lo leen los niños, con tanto gusto como a
Andersen o Grimm”: Germán Arciniegas: “Caperucita Roja; Caperucito
Azul”. Artículo de ALA. “El Universo”, Guayaquil, julio 15 de 1977.
“Hernán Rodríguez Castelo ha realizado ya dos pequeñas obras maestras
del relato infantil: CAPERUCIT0 AZUL… EL FANTASMITA DE LAS GAFAS
VERDES”: Benjamín Carrión. Prólogo a La historia del fantasmita de
las gafas verdes. Bogotá-Quito, Círculo de Lectores, 1978.
“Su poder mayor, sin embargo, está en la investigación”: Alonso Rumazo
González: “Una gran obra de investigación”. “El Comercio”, Quito, 4 de
julio de 1991.
“Hernán Rodríguez Castelo es quizá el escritor ecuatoriano más conocido
dentro y fuera del país”: Sara Vanegas Coveña, Índice de la nueva
narrativa ecuatoriana, Quito, Editora Nacional, 1992, p.526.
“Don Issac J. Barrera y don Hernán Rodríguez Castelo, creadores de
nuestra historia de la literatura”. Alejandro Carrión, Antología
general de la poesía ecuatoriana durante la Colonia español, Quito,
Banco de los Andes -Academia Ecuatoriana de la Lengua, 1992, P. 12
“En su obra, de prosa tersa y vehemente, de connotaciones parabólicas y
profundo cimiento filosófico, abierta a las múltiples aristas de la
compleja realidad del mundo contemporáneo -por ásperas o violentas que
resulten- y comprometida con su porvenir, late siempre un sustrato de
belleza, solidaridad, y una aspiración de confirmar al niño la
posibilidad de soñar: “la esperanza como substancia de lo humano y
promesa de arribo final a un mundo en que el hombre sea realmente
hombre, en una sociedad pacífica y solidaria, plenamente humana”.
Antonio Orlando Rodríguez, Panorama histórico de la literatura
infantil, Bogotá, CERLALC, 1994, P. 139
“La historia del niño que era rey... es deslumbrante por el manejo de la
lengua, por la anécdota en sí y por todo ese festín descriptivo a través
del que nos conduce de principio a fin; es deslumbrante por la puntería
dramatúrgica con que se llevan hacia adelante los conflictos, dentro de
un género donde esto no resulta nada fácil. Es deslumbrante y se
instala (lo digo sin miedo a equivocarme) como uno de los clásicos
fundamentales de ese tipo de literatura en habla hispana, y, por lo
tanto, en habla universal”: León Alberto Serret, cubano. Boletín
informativo, Centro Ecuatoriano de la Literatura Infantil y Juvenil,
año 4, N. 9 (Quito, 1994).
“Para los que no creen en milagros, he aquí uno y de primera clase, el
fenómeno Rodríguez Castelo”: H. Eduardo Muñoz Borrero, F. S. C., Miembro
de Número de la Academia Nacional de Historia, Quito, 200l. (Reproducido
en “Memorias de la Academia Nacional de Historia”, Vol.
LXXXI, Ns. 171-172 (2002), p. 136)
“Hernán Rodríguez Castelo bien podría convertirse en el primero de los
polígrafos de la hora actual, como lo fueran a su momento Julio Tobar
Donoso y Aurelio Espinosa Pólit, compañeros de afanes universitarios; o
Isaac J. Barrera y antes los cuencanos Muñoz Vernaza y Honorato Vásquez,
o Juan León Mera o Pablo Herrera”. Patricio Quevedo Terán, ¡El siglo
de la gestación!, “El Comercio”, Quito, 14 de mayo de 2003
“¿Sabía usted que un ecuatoriano ha realizado una investigación sobre
todos los libros que se han publicado en el mundo en el siglo XX? ¿Y,
que en esa investigación llega ya 8 años ininterrumpidos? ¿Y que todo
ese trabajo no ha recibido un solo centavo de apoyo de institución
pública o privada, del país o del mundo? Claro que no lo sabía, pero es
verdad. Desde hace 8 años, Hernán Rodríguez Castelo, filósofo, literato,
historiador y sobre todo profesor y maestro se ha dedicado a entregar al
Ecuador obras gigantescas que contribuyen no sólo a su patrimonio
cultural sino también, y eso quizá es lo más destacado e importante, a
definir su identidad”: Amar las letras sobre todas las cosas,
Revista Ser Familia Nº 178, junio 2005.
“Este libro constituye un capítulo de la Historia critica de la
literatura ecuatoriana, esa monumental obra que Rodríguez Castelo viene
entregando volumen tras volumen desde 1980, cuando apareció la
Literatura de la Audiencia de Quito, siglo XVII”: Rodrigo
Villacís Molina, Pedro Moncayo escritor, “Hoy”, Quito, 29 de
junio de 2007.
“He tratado de poner el libro Nuevo Diccionario en el amplio
contexto del siglo XX, de las otras obras del autor... Este libro es
como el paisaje del Ecuador, como su belleza cósmica, como su
biodiversidad, como una obediencia al mandato cultural de Benjamín
Carrión. Somos un pueblo de artistas plásticos, privilegiado, de
calidad… Qué bueno que haya un escritor e investigador y crítico de
fuste que ha dedicado su vida a minar en la riqueza de nuestro subsuelo
espiritual”. Simón Espinoza Cordero, El diccionario del Arte de
Hernán Rodríguez Castelo, Revista Podium, Nº 9-10, Guayaquil, julio
2007.
“El libro es del académico don Hernán Rodríguez Castelo y comprende dos
partes, una dedicada al hombre que fue Olmedo y otra al escritor. En la
primera Rodríguez Castelo procede con el mayor rigor histórico, apoyando
cada una de sus observaciones, algunas muy penetrantes, en documentos
del tiempo, escritos del propio biografiado; la segunda pertenece al
crítico y brillan en ella calidades de quien está considerado el mayor
historiador de nuestra literatura y uno de los críticos más respetados”:
Justo homenaje a Olmedo, Meridiano, Guayaquil, 2009.
“…ningún esfuerzo por ahondar en el conocimiento de lo propio, ningún
afán por dilatar el valor de la buena lectura, ninguna obra que
contribuya a difundir biografías y ejemplos en que nuestra historia es
tan abundante cuanto es insuficiente el número de lectores, están de
más… Tal es el caso del libro escrito por ese incansable
investigador-difusor de la cultura ecuatoriana, el académico don Hernán
Rodríguez Castelo. Para mostrar la grandeza de la figura de Aguirre Abad
a los ecuatorianos de hoy, el académico ha escrito una biografía que la
Academia Ecuatoriana publica en su colección “Horizonte cultural””:
Susana Cordero de Espinosa, El bicentenario y la biografía de
Francisco Xavier Aguirre Abad, Hoy, Quito, 2009.
“Hernán Rodríguez C. es uno de esos sabios que ha incursionado en
diferentes terrenos y en todos ha logrado una estupenda cosecha. A más
de los aportes fundamentales que ha dado a la gramática, a la historia
del arte, a la historia de la literatura ecuatoriana, al teatro, al
cine, a la investigación social es, sin lugar a dudas, el mayor y mejor
exponente de la literatura infantil y juvenil de nuestro país”:
Francisco Delgado Santos, Hernán Rodríguez Castelo, referente, El
Comercio, Quito 2011.
“El es un crítico literario de singulares calidades, un historiador
meritorio especializado sobre todo alrededor de ese momento crucial de
la independencia política y del nacimiento del Ecuador, y un erudito
formado a través de muchas disciplinas culturales”: Patricio Quevedo
Terán, Verdadera Manuela, Hoy, Quito, julio 2011.
Quito, agosto 2011
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