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Análisis
lingüístico del párrafo de un artículo de
opinión que ha
sido objeto de una demanda penal
El análisis lingüístico y semiótico
del párrafo del artículo "No a las mentiras", firmado por el
editorialista Emilio Palacio, en el diario "El Universo" de Guayaquil,
el 6 de febrero de 2011, es el siguiente:
El Dictador debería recordar,
por último, y esto es muy importante, que con el indulto, en el futuro
un nuevo presidente, quizás enemigo suyo, podría llevarlo ante una corte
penal por haber ordenado fuego a discreción y sin previo aviso contra un
hospital lleno de civiles y gente inocente.
El núcleo de sentido de
lo que estima gravemente acusatorio contra el presidente Rafael Correa
-que, según el texto de todo el artículo, es el "Dictador" del párrafo-,
está en esta oración:
un nuevo presidente podría
llevarlo ante una corte penal por haber ordenado fuego a discreción y
sin previo aviso contra un hospital lleno de civiles
El sujeto de esta
enunciación es "un nuevo presidente" y el predicado es "podría llevarlo
ante una corte penal por haber ordenado fuego a discreción y sin previo
aviso contra un hospital lleno de civiles y gente inocente".
Este predicado tiene
una carga semántica especialmente fuerte en términos lingüísticos y
especialmente grave en términos de acusación.
Porque el objeto de esa
acusación es, en lo fundamental, "haber ordenado fuego contra un
hospital".
Y es conocido que
atacar un hospital, aun en pleno conflicto armado, es crimen de guerra,
según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, y prohibido
según el Convenio de Ginebra, en su artículo 19, relativo a la
protección de personas civiles en tiempos de guerra.
Y ese "haber ordenado
fuego contra un hospital" -que para el caso es el hospital de la Policía
Nacional, reviste, según el texto, dos agravantes:
-"a discreción"
-"sin previo aviso"
"A discreción" es
término militar. Se contrapone a "disparar contra blancos fijados". "A
discreción" no significa, en modo alguno, "a mansalva". Para establecer
este sentido hice una consulta a dos distinguidos colegas míos de la
Academia Nacional de Historia Militar, y ellos lo precisaron así.
En cuanto a
caracterizar el ataque con ese rasgo de "sin previo aviso", el citado
artículo del Convenio de Ginebra establece que la protección de los
hospitales solo podrá cesar si se hace uso de ellos para atacar al
enemigo, y aun en esos casos la protección solo cesará después de que se
dé aviso y se establezca un plazo razonable.
El análisis semántico
muestra la gravedad de la acusación.
Pero, en el texto
sometido a análisis, ¿quién hace esa acusación?
Una forma enunciativa
simple habría sido si el articulista hubiese escrito:
acuso al Dictador de haber
ordenado fuego a discreción y sin previo aviso contra un hospital lleno
de civiles y gente inocente.
De haberlo
escrito, el periodista habría debido probar tan grave acusación, so pena
de quedar él mismo sometido a juicio por grave calumnia.
Pero el periodista ha
propuesto esa acusación como algo hipotético.
Y son tres los rasgos
que configuran ese planteo hipotético:
-el sujeto de esa
hipotética acusación: un nuevo presidente, a quien se especifica con el
rasgo "quizás enemigo suyo".
-el verbo usado:
"poder". Poder hacer algo es diferente de hacerlo. Poder no pasa de una
potestad.
-el tiempo verbal que
enuncia la acción acusatoria: "podría". Ha usado el tiempo verbal que
Bello llamó "postpretérito", y del cual siempre la Academia Española
destacó su sentido condicional.
Este sentido queda
claro en ejemplos del habla corriente, como el que doy yo en mi libro
Cómo escribir bien:
Se pregunta a alguien:
-¿Irás a la fiesta?
Y él responde :
-Iría.
Yo comento en ese
libro: "Si hubiese respondido "Iré" era seguro que iba. Pero si dice
"iría" cabe pensar en alguna condición: "Si tuviera transporte".
Trátase de un futuro problemático".
Por ello la Academia
llama a este tiempo verbal "condicional simple". (Nueva Gramática de
la Lengua Española, Asociación de Academias de la Lengua Española,
2010, ver 23.8, p. 449).
Conclusión:
En estricto análisis
lingüístico se impone concluir:
1. En ese párrafo no se
acusa al "Dictador" de ese "haber ordenado fuego" contra el hospital.
2. Se plantea la
posibilidad de que alguien lo acuse. Caracterizando a ese alguien como
"un nuevo presidente" y "quizás enemigo suyo" y planteando para tal
acusación hipotética un tiempo futuro.
Lic. Hernán Rodríguez Castelo,
Miembro de Número de la Academia
Ecuatoriana de la Lengua, Correspondiente de la Real Academia Española,
la Academia Norteamericana de la Lengua y la Academia Paraguaya de la
Lengua.
Quito, 7 de septiembre de 2011
Artículo de Diario El Comercio:
La defensa pone en duda legalidad de la audiencia
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